domingo, 7 de mayo de 2017

DESDE LA COMPOSICIÒN TEMA LA VACA A LA ESCRITURA DE UN CUENTO DE CIENCIA FICCIÒN por Estela Quiroga




La hoja en blanco y la consigna que no ayuda ha sido siempre un clásico. Apropiarse de la escritura nunca fue una tarea sencilla. No es fácil hacerlo y tampoco es fácil enseñarlo.  Saber escribir es poseer estrategias de producción, ahora bien ¿cuáles son las estrategias de producción de un escritor experimentado? ¿Acaso todavía hay quienes creen que escribir es un rapto de inspiración? 




Seguramente lo que más nos preocupa es saber, ¿cómo trabajar la escritura en segundo ciclo?
Lo más importante es tener claro que a un niño del Segundo Ciclo de la escuela primaria no le podemos dar consignas tales como: “Reunidos en grupo escriban un cuento de ciencia ficción” porque una consigna tan amplia los está dejando a la deriva.  La escritura se construye, es un proceso y como profesionales de la educación tenemos que acompañar a los niños en ese camino. Todos sabemos que cuando uno está  aprendiendo algo tiene que practicar. Esto significa que cada semana estos niños tienen que expresarse por escrito, aunque suene a Perogrullada, se aprende a escribir, escribiendo.
 ¿Cómo voy a poder corregir veinticinco o treinta trabajos cada semana?  En principio tenemos que apuntar a escrituras acotadas, breves y a un problema a la vez. Esto sirve para focalizar nuestra corrección. Una estrategia es trabajar la escritura colectiva, vale decir llevar adelante  una práctica que se considera muy poco en segundo ciclo, nos referimos al  dictado al maestro. Los docentes les proponemos por ejemplo describir a un personaje que no está descripto en el texto narrativo que estamos leyendo, y vamos a tener que ir armando, con la colaboración de la clase un esquema. Por ejemplo
Docente: - “Para organizar la descripción vamos a ver por dónde empezar. Que prefieren arrancar por su aspecto físico o por sus emociones?”
Niños: “Por el aspecto físico”
Docente: “¿Están todos de acuerdo? Pero el aspecto físico implica muchas cosas. Por ejemplo los ojos, la mirada el pelo, cómo se viste… “
En el registro que transcribimos vemos cómo la docente interviene y va guiando a los niños. Una vez que entre todos arman el plan de cómo organizar la descripción, la idea es que entre todos le dicten a la maestra. De ese modo lograremos la  participación, incitaremos a la toma de decisiones y los niños van a tener  un modelo de descripción. Tal vez lo ideal es escribir en un papel afiche para que quede en el aula y sea una guía para el momento en el que tengan que hacer una descripción individual. Desde luego no es lo mismo corregir una descripción que tener que corregir un cuento completo con tantos errores que es difícil ver  por dónde empezar y uno  termina corrigiendo solo la ortografía. La  escritura individual debe ser siempre acotada, la idea es   escribir a partir de las lecturas, re escribir partes de una lectura, trabajar el diálogo, y dentro del diálogo los signos de puntuación.
También resulta muy importante tener en cuenta quien será el receptor de esos trabajos de escritura, ¿para quién escribo? ¿A dónde voy a publicar lo que escribo? ¿Cómo “pulir” la escritura?.
Hay errores de escritura que se convierten en un común denominador en el grupo, por ejemplo el uso inadecuado de los tiempos verbales, la repetición de palabras, el mal uso de los conectores, dificultades con la concordancia, problemas con el uso de los pronombres,  severas dificultades con la  ortografía… Demasiadas cosas para verlas todas juntas por eso como docentes debemos planificar nuestra tarea. Hacer secuencias de escritura bien específicas y resolver de un problema por vez.
El gran escritor José Saramago,  al aceptar el premio Nobel de literatura
 nos recuerda que el escritor de una historia no crea nada: los verdaderos creadores son los personajes que en ella aparecen. Por eso mismo, hay que desmitificar la tarea del escritor y, contra el cliché romántico, defender que la escritura es, sobre todo, una tarea que se hace de día; se escribe jugando como los niños, “sin angustia, sin terror, sin vértigo”. Daniel Cassany, uno de los especialistas en escritura más citados entre los académicos que publican en español, coincide plenamente en esto y aborda la escritura desde la claridad,
precisión y exactitud de la razón, y no desde la inquieta pero anárquica emoción.
Los escritores profesionales suelen comentar que no escriben de la nada, que siempre se ayudan a través de ciertas “herramientas” tal vez bancos de palabras o frases, fragmentos de otros textos, de modo que deberíamos usar esas estrategias con nuestros alumnos.
 Una distribución semanal fija del trabajo de escritura  suele favorecer la progresiva autonomía de los chicos respecto de la tarea: si la lectura de una novela o un cuento se prevé para un determinado día de la semana, digamos todos los lunes y se anticipa que otro día se dedicará a la lectura informativa
o las situaciones de escritura relacionadas con lo que se está leyendo organizaremos sin dificultades nuestras clases y nuestros alumnos estarán a la espera de las actividades, de eso se trata armar una secuencia.




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Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

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