lunes, 30 de junio de 2014

COMPARTIMOS DOS CUENTOS DE EMA WOLF por Mica Fleseriu /ISPEI ECCLESTON COMISION B





Biografía Ema Wolf adaptada para niños:

Ema Wolf es una escritora argentina que nació en Buenos Aires. Ella escribió muchos libros para chicos aunque también algunos para grandes. A lo mejor ustedes  conocen algunos de sus cuentos como “La familia invisible” que cuenta la historia de una familia que solo era reconocida en el barrio por su perfume ya que eran invisibles o “Hipos y cocos”, que es un relato maravilloso sobre el por qué de las gigantes bocas de hipopótamos y cocodrilos.
También trabajó en diarios y revistas infantiles. Ema ganó muchos premios, acá y en todo el mundo. Además, escribió una novela con otra gran escritora  Graciela Montes.

Hipos y Cocos
Hace mucho tiempo los hipopótamos y los cocodrilos no eran como ahora. Pasó esto: Los hipos y los cocos siempre fueron vecinos. Los dos viven en ríos de aguas cálidas y les gusta chapotear en el barro de la orilla. Un día el hipo invitó al coco a tomar el té. Le preparó un sándwich de jamón y queso. El coco quiso devolverle la atención y el sábado siguiente invitó al hipo a compartir su merienda. Para no ser menos, lo convidó con sándwich de jamón, queso y tomate.
- Exquisito - dijo el hipo, muy impresionado con el agregado del tomate.
Pasaron siete días y el hipo volvió a invitar al coco.
Para ser más, le preparó un sándwich de jamón, queso, tomate, huevo duro, mayonesa y aceitunas.
- ¡Mmm! - dijo el coco-. He aquí un bocado importante.
Estaba envidioso. Pero no se iba a quedar atrás.
Al día siguiente invitó al hipo a su casa.
Entre dos rodajas de pan había una pila de jamón, queso, tomate, huevo duro, mayonesa, aceitunas, tortilla, lechuga, pickes y anchoas.
Así siguieron todos los días durante mucho tiempo. Uno para no ser menos, el otro para ser más. Los sándwiches crecieron a lo alto.
El último era una colina de jamón, queso, tomate, huevo duro, mayonesa, aceitunas, tortilla, lechuga, pickles, anchoas, berenjenas en escabeche, milanesa, butifarra, apio, mostaza, puré, budines, aros de cebolla, arroz, salchichas, una torta, etcétera, etcétera.
Por eso el hipo y el coco ahora tienen esas bocazas enormes.
Antes no eran así.
Antes tenían boquitas de dama antigua, tan delicadas que tomaban agua con pajita y hablaban con la u.

El mensajero olvidadizo

Hace mucho tiempo había reinos tan grandes que los reyes apenas se conocían de nombre.

El rey Clodoveco sabía que allí donde terminaba su reino empezaba el reino de Leopoldo. Pero nada más.

Al rey Leopoldo le pasaba lo mismo. Sabía que del otro lado de la frontera, más allá de las montañas, vivía Clodoveco. Y punto.

La corte de Clodoveco estaba separada de la de Leopoldo por quince mil kilómetros. Más o menos la distancia que hay entre Portugal y la costa de China.

Entre corte y corte había bosques, desiertos de arena, ríos torrentosos, precipicios y llanuras fenomenales donde vivían solamente las lagartijas. Tan grandes eran los reinos...

Cuando Clodoveco y Leopoldo decidieron comunicarse, contrataron mensajeros.

Y como siempre se trataba de comunicar asuntos importantes, secretos, nunca mandaban cartas por temor de que cayeran en manos enemigas. El mensajero tenía que recordar todo cuanto le habían dicho y repetirlo sin errores.

El mejor y más veloz de los mensajeros se llamaba Artemio. Además, terminó siendo el único: nadie quería trabajar de mensajero en aquel tiempo. No había cuerpo ni suela que durase. Pero Artemio era veloz como un rayo y no se cansaba nunca.

El problema es que tenía una memoria de gallina. Una memoria con poca cuerda. Una memoria que goteaba por el camino.

Artemio partía de la corte de Clodoveco de mañana bien temprano con la memoria afinada y tensa como un arco. Al llegar al kilómetro 7.500 más o menos, había olvidado todo, o casi todo. No era para menos...

Lo que no recordaba, lo iba inventando en la marcha.

Una vez la esposa del rey Clodoveco le mandó pedir a la esposa del rey Leopoldo la receta de la mermelada de frambuesas.

Artemio volvió y recitó ante la reina la receta de los canelones de acelga. No se sabe si había trabucado el mensaje en el viaje de ida o en el viaje de vuelta.

La reina pensó que la otra señora estaba loca, pero preparó nomás la receta.

- ¡Qué buena mermelada, Majestad! - decían todos, mientras comían canelones.

Otra vez el rey Leopoldo quiso anunciar al rey Clodoveco la feliz noticia del cumpleaños de su abuela. El mensaje que Artemio debía transmitir era:

Te saludo, Clodoveco,
y te anuncio que mañana
va a cumplir noventa años
la reina nona Susana.


Artemio cruzó valles, selvas, acantilados y charcos, nadó ríos y atravesó planicies a lo largo de quince mil kilómetros.

Cuando llegó a la corte del rey Clodoveco se presentó en la sala del trono y dijo lo que le salió:

Te saludo Clodoveco,
y te cuento: esta mañana
en el jardín florecido
se me ha perdido una rana.

Clodoveco no entendía por qué tanta preocupación por una simple rana. Leopoldo debía estar chiflado. Pero allá mandó a Artemio con un mensaje que decía:

Lo siento, ya conseguirás otra.

Leopoldo, creyendo que se refería a la abuela, se enojó mucho y juró que no cambiaría a su nona por ninguna otra en el en mundo aunque estuviera viejita.

A veces Artemio recorría quince mil kilómetros solamente para decir "gracias". Y volvía con la respuesta. "de nada".

Un día Clodoveco lo envió para que pidiera a Leopoldo la mano de su hija Leopoldina. Quería casarla con su hijo, el príncipe heredero.

Mientras marchaba a través de los caminos peligrosos, Artemio se iba olvidando.

- ¿Qué tengo que pedir de la princesa Leopoldina? ¿Era la mano? ¿No sería el codo? Me parece que era el pie.

Cuando estuvo frente a Leopoldo, dijo:

Te hace el rey Clodoveco
una petición muy grata:
que le envíes enseguida
de Leopoldina una pata.

A Leopoldo le dio un ataque de furia. ¡Cómo se atrevía ese delirante a pedir una pata de su hija!

Mandó a Clodoveco una respuesta indignada por semejante ocurrencia.

Artemio se olvidó de todo. Cuando llegó a la corte de Clodoveco, dijo sinceramente:

Necesito dormir la siesta
antes de darte respuesta.


Clodoveco creyó que esa era la verdadera contestación de Leopoldo y quedó convencido de que el pobre no tenía cura. ¡Cómo podía pensar en irse a dormir la siesta cuando le pedía la mano de su hija!

Y así siguieron las cosas.

Hasta que un día, un día...

Un día el rey Leopoldo le pidió prestado al rey Clodoveco algunos soldados. Quería organizar un desfile vistoso. ¡Qué mejor que los soldados de Clodoveco, que tenían uniformes tan bonitos!

Entonces le mandó decir por Artemio:

Necesito seis legiones,
o mejor: diez batallones.


Pero Artemio, en el colmo del olvido, dijo:

Que me mandes cien ratones.

¡Todo mal!

Cuando Leopoldo recibió en una linda caja con moño cien ratones perfumados, la paciencia se le terminó de golpe.

- ¡Basta! - gritó. ¡Clodoveco me está tomando el pelo! ¡No lo soporto! ¡Si no le hago la guerra ya mismo el mundo entero se va a reír de mí!

Y sin pensarlo dos veces mandó alistar sus ejércitos para marchar sobre el reino de Clodoveco.
Pero antes, como era costumbre, le mandó una declaración de guerra:

Yo te aviso, Clodoveco
que me esperes bien armado
pues voy a hacerte la guerra
por insolente y chiflado.


Artemio se lanzó a través de montañas y llanuras llevando en su cabeza el importante mensaje. Tanto y tanto tiempo anduvo que cuando llegó a la corte de Clodoveco la noticia se había convertido en cualquier cosa:

Mi querido Clodoveco,
espérame bien peinado,
pues visitaré tu reino
en cuanto empiece el verano.


Clodoveco se llevó una alegría.

- ¡Leopoldo va a venir a visitarnos! Seguramente quiere arreglar el casamiento de Leopoldina con mi hijo. Vamos a prepararle una recepción digna de un rey.

Y ordenó a sus ministros que organizaran la bienvenida.

Mientras en el país del rey Leopoldo los ejércitos se armaban hasta los dientes, en la corte del rey Clodoveco todo era preparativo de fiesta.

Leopoldo amontonaba pólvora y cañones. Clodoveco contrataba músicos y compraba fuegos artificiales.

Leopoldo preparaba provisiones de guerra mientras los cocineros de Clodoveco planeaban menúes exquisitos.

En un lado fabricaban escudos y lanzas de dos puntas. En el otro adornaban los caminos con guirnaldas de flores y banderines.

Por fin llegó el día.

Las tropas de Leopoldo avanzaron hacia el reino de Clodoveco haciendo sonar clarines y tambores de combate mientras la corte de Clodoveco salía a recibir al rey Leopoldo vestida de terciopelo, con bufones, bailarines y acróbatas.

Se encontraron a mitad de camino. Unos formados para la batalla, otros cantando himnos que decían "Bienvenido rey Leopoldo".

Los dos reyes, frente a frente, se miraron. Uno con cara de guerra y otro con una sonrisa de confite en los labios.

Artemio se encontró entre los dos. Estaba quieto, muy quieto. Miraba a Leopoldo y miraba a Clodoveco. Se rascó la cabeza y pensó que algo andaba mal, muy mal... Tan mal que mejor encontrara una solución antes de que fuera demasiado tarde.

Bramó un tambor y estalló un fuego de artificio.

Entonces Artemio tomó aire y gritó con toda la fuerza de sus pulmones:

- ¡Cuídense del rey Rodrigo
si es que quieren seguir vivos!

- ¿Rodrigo? ¿Y quién es el rey Rodrigo? - peguntaron los dos reyes.

- ¡El que les morderá el ombligo...! - gritó Artemio, y salió corriendo hacia el norte, veloz como una lecha enjabonada.

Clodoveco y Leopoldo se quedaron pensando. Nunca habían oído hablar del rey Rodrigo, pero parecía un enemigo de cuidado.

- ¿Será el rey de Borboña? - decía Clodoveco.

- No, ése se llama Ataúlfo - decía Leopoldo. Debe ser el rey de Bretoña.

- No creo, me parece que se llama Ricardo, y además tiene un apodo que ahora no me acuerdo...

Así siguieron.

Y todavía están allí, tratando de averiguar quién es el famoso Rodrigo.

Mientras tanto Artemio sigue corriendo, que para eso estaba bien entrenado. Ya se olvidó del rey Rodrigo, y seguramente tampoco se acuerda por qué corre.

BIOGRAFÍAS DE ESCRITORES ARGENTINOS...

Les he pedido a mis estudiantes que investigaran y adaptaran las biografías de los diferentes autores argentinos como para una sala de cuatro / cinco.. me pareció interesante compartir este trabajo con todos mis otros estudiantes y seguidores... que las disfruten...

Normal 6 – Vicente López y Planes
Literatura en la Educación Inicial
Docente: Estela Quiroga         
Alumna: Sofía Minás





Biografia para niños de: 4 y 5
Es una señora que nació en Argentina, tiene 54 años y vive en Uruguay. Es escritora y maestra; enseña a niños chiquitos, otros más grandes y también señores mayores. Además trabaja en editoriales, en las editoriales se corrigen, guardan y modifican los libros, como los que leemos acá en el jardín. Muchos de sus cuentos fueron llevados al teatro donde muchos niños como ustedes pudieron disfrutar sus espectáculos. Ruth escribió cuentos, novelas, poesías e historietas. ¿Y saben para quien escribe? Para “pequeños lectores y grandes curiosos” tal como ella dice.
Algunos de sus cuentos se llaman:
La ciudad de los magos. Ilustraciones de Oscar Rojas. Buenos Aires, Editorial Kapelusz, 1984. Colección La Manzana Roja.
Los leones no comen banana. En coautoría con Bianki (ilustraciones). Buenos Aires, Editorial Alfaguara, 1999. Colección Infantil Alfaguara, Serie Verde.
Las aventuras de Bigote, el gato sin cola (reedición). Ilustraciones de Gustavo Mazali. Buenos Aires, Cántaro Editores, 2004. Colección Rincón de Lectura, Serie Historias de novela.

Ton y Nimo son amigos. Ruth Kaufman (Texto) y Elenio Pico (ilustraciones). Buenos Aires, Cántaro Editores, 2004. Colección Rincón de Lectura, Serie Ton y Nimo

Los rimaqué. Ilustraciones de Daniel Roldán. Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2002. Colección Pan Flauta.
"¿Cómo sabe la semilla de manzana
que debe ser manzana
y no se convierte en clavel
o en una dulce banana?"

Nadie les discute el trono: Dos hermanas, Marcia y Delfina entran en una casa maravillosa, donde los viejos, los niños y los animales viven en mágica armonía, y nada ni nadie es lo que parece. Allí, Marcia se queda sola y busca desesperada a su hermana. Pero el camino hacia ella tendrá muchos desvíos y sorpresas.
Novela ganadora del Tercer Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, 2012.
Ruth Kaufman nos cuenta: "Lo apasionante de escribir esta novela fue que cada tarde, antes de sentarme a trabajar, no sabía cómo iba a continuar la historia. Tampoco sabía, leyendo hacia atrás, cuál era el significado de las experiencias que vivían Marcia y Delfina, como si la historia la estuviera inventando otra persona. Raro ¿no? Sin embargo es algo que nos pasa a todos cada mañana, cuando al despertar recordamos un sueño. Acabamos de soñarlo y no sabemos –ni remotamente– qué significa. Como si lo hubiera inventado otra persona.
En Uruguay (donde esta historia ya se ha publicado) me he encontrado con muchos jóvenes y adultos que han leído la novela. Cada uno me contaba –entusiasmado– cómo la había entendido. Eso es lo más raro y hermoso de todo. Poder compartir con otros una historia tan íntima como un sueño."

Poesías:


La nariz
¿Por qué en medio de la cara
sólo yo me he vuelto rara?
Yo era chiquitita
más chiquita que un botón
pero un día de repente
pegué fuerte un estirón.
¡Ay que cuerpo desparejo
me gritaron los espejos!
¿Cuál ha sido la patraña
que me ha vuelto tan extraña?
El limón
Dulces labios reciben
mi sonrisa amarilla
pero agrios se tuercen
al probar mi saliva.
Una niña golosa
me besa
¿por qué frunce la boca
y completa una mueca?




"Libros para pequeños lectores y grandes curiosos"
Entrevista con Ruth Kaufman y Diego Bianchi, de Pequeño Editor (por Roberto Sotelo)

Desde octubre de 2003 circulan por las librerías los primeros títulos de Pequeño Editor (ver galería de portadas e ilustraciones más abajo), una propuesta bibliográfica novedosa: libros-álbum de formato reducido, que invitan a transitar géneros literarios no habituales (historieta y poesía) y sorprenden por la calidad de sus ilustraciones. Además, son singulares como libros-objeto: están envasados casi como un CD de música, se pueden leer de la manera tradicional pero también desplegarse como un fuelle. ¿Se trata de libros pensados exclusivamente para los niños? Decidimos trasladarle este interrogante a los creadores

¿Cómo surge la idea de crear Pequeño Editor?
El surgimiento de este sello es algo con lo que venimos "soñando" hace mucho tiempo. Tiene que ver con toda la experiencia que ha ido acumulando cada uno en la escritura e ilustración de libros por un lado y con todas las ganas de hacer y ver cosas diferentes hechas en Argentina, por el otro.
Percibimos que hay un espacio para nuevas propuestas. Un espacio para el recambio. En general, los autores poseen obras de muy buen nivel guardadas en los cajones, que muchas veces no encuentran editor. ¿Cómo puede ser que muchas de estas obras sean publicadas por editoras extranjeras? ¿Cómo es posible que en nuestro país no exista un lugar para este tipo de material? Por eso, esta vez, además de desempeñar el rol de autores de los textos o las imágenes, hemos trabajado en la edición de los libros.


Bibliografía:

-http://www.imaginaria.com.ar/17/2/kaufman.htm
- http://www.librosalfaguarainfantil.com/ar/libro/nadie-les-discute-el-trono-1/

domingo, 22 de junio de 2014

ESTUDIANTES QUE DEBEN RENDIR EL RECUPERATORIO

PRÁCTICAS DEL LENGUAJE 1 COMISIÓN JUEVES
RECUPERAN  EL PRÓXIMO JUEVES  JUNIO 26
ALVAREZ YANINA
BERTOLOZZI
BETTATIS
CULEDDU
DI GENARO
DURÁN
HORN
NIEVA
RAVAZZOLI
SERÚ
TRISTÁN
WYLER


Además de todas aquellas alumnas que estuviesen ausentes. Dicho recuperatorio se llevará a cabo con suspensión de clases a partir de las 8.00.

lunes, 16 de junio de 2014

ALFABETIZACIÓN ENS 1 "PTE ROQUE SAENZ PEÑA"

EL MARTES 17 LA PROF. GRUNDFELD HARÁ LA DEVOLUCIÓN DE LOS PARCIALES, RECIÉN EL MARTES SIGUIENTE SERÁ EL RECUPERATORIO.

jueves, 12 de junio de 2014

PRÁCTICAS DEL LENGUAJE 1

UNA EXPERIENCIA QUE DEBEMOS CONOCER


El Jardín Maternal Nro 5 del DE 20 fue inaugurado en agosto  de 2002, antes de ese momento había sido un emprendimiento llevado a cabo por las mujeres del barrio.
Si bien al principio hubo ciertos enfrentamientos y resistencias gracias a una capacitación en servicio por parte del CEPA que fue destinada a los docentes, familias y especialmente a las madres ayudantes de la sala, quiees percibía un subsidio como PLAN JEFAS DE HOGAR, realmente  se lograron importantes progresos. Se apostó a los libros como herramientas de comunicación. Este trabajo se llevó a cabo durante casi dos años.
LIBROS PARA BEBES… CÓMO LOS PRESENTAMOS?
Al promediar los 6 u 8 meses un niño pude sostener el objeto libro y explorarlo, la idea es que lo haga acompañado del adulto, ya que se trata de un objeto cultural
Leer hoy significa: comprender, hacer propio, incorporar y desde este lugar podemos decir con certeza que lo primero que lee el bebé es el rostro de su madre y la voz de sus padres.
Brunner sostiene que :
“…los niños están adaptados para entrar en el mundo de las acciones humanas, por lo tanto gran parte de la actividad del niño durante el primer año y medio de vida es extraordinariamente social y comunicativa
Este acto de lectura significa sin lugar a dudas, la puesta en movimiento de la actividad cognitiva. La cara de su madre es un elemento fundamental para el desarrollo del pensamiento, algunos autores como Evelio Cabrejo Parra, psicoanalista colombiano ,dicen que :
“la cara de la madre no es simplemente una boca, una nariz y dos ojos sino un “libro” que permanentemente envía informaciones que el bebé maneja a cada instante”
Es indudable que estas informaciones que recibe, le sirven para movilizar e ir construyendo su actividad psíquica..Así como en este comienzo le da un sentido a la cara y a la voz de los adultos que lo rodean, luego le dará sentido a imágenes y textos escritos. Los adultos atribuyen intención comunicativa al niño desde muy chicos, lo involucran en un intercambio en el que es el mismo adulto, el que le da significado a las expresiones faciales, movimientos de manos y otros gestos: modos de mirar, sonidos que se emiten e incluso el llanto. De esta manera los bebés comprenden que los gestos tienen poder comunicativo porque ven una respuesta a ellos .La Dra Borzone llama a esto el “germen del diálogo” ya que a través de los intercambios entre el adulto y el bebé se facilita el desarrollo del lenguaje.
Más adelante escuchar que un adulto le habla, le cuenta cuentos y le lee libros , le permitirá ir construyéndose como sujeto.
Evidentemente la lectura que puede hacer un bebé de un libro es diferente de la que podemos hacer los adultos, pero así como decimos que los bebés escuchan de una manera distinta de la nuestra: perciben una cadena hablada de la que tendrán que ir sacando información de estructuras mayores a otras menores (cadena hablada-palabras-fonemas) ,también decimos con certeza que hacen una lectura diferente de la nuestra pero con seguridad es comprensiva e informativa.
Volviendo a la experiencia de la villa de Ciudad oculta es maravilloso pensar que no solo se formóp una biblioteca para niños y adultos sino que las madres terminan fundando un periódico, otros jardines siguieron el ejemplo, incluso se abrió un maternal par las mamas adolescentes, hubo escritores que acompañaron el proceso como Sandra Comino, Esteban Valentino y Claudia Sánchez…
Las invito a leer el artículo LEER con BEBÉS  que figura en el módulo 3


Datos personales

Mi foto
Licenciada y profesora en Letras Modernas, egresada de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA.ESPECIALISTA EN LITERATURA ARGENTINA. Especialista en Investigación Educativa. (ISP Joaquín V. González) Especialista en Litertura Infantil y Juvenil (CEPA) Actualemnte se encuentra cursando la Maestría en Análisis del Discurso (UBA) Publicó numerosos artículos y ensayos para diferentes sellos editoriales (Cántaro, Puerto de Palos, Paidos, revistas del ISPEI Sara Eccleston) En el 2012 su blog Entre el mouse y la tiza recibió el PRIMER PREMIO A LOS BLOGS EDUCATIVOS otorgado por la UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES (UBA) A raíz de ese premio fue convocada por distintos medios periodísticos. Durante 2013 el mismo blog resltó ser finalista de dicho concurso. En estos momentos se encuentra abocada a la investigación y la escritura de un ensayo en colaboración con la Lic. Cristina Olliana.

Seguidores